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¿Sabías que la ley puede exonerar completamente a una persona de responsabilidad penal, incluso si ha cometido un delito? Esto es posible cuando concurren las llamadas causas eximentes. En este artículo, te explicamos qué son, cuáles existen en el ordenamiento jurídico español, y cómo un abogado penalista puede ayudarte a utilizarlas en tu defensa.

Las causas eximentes son circunstancias reconocidas por el Código Penal que, si concurren en un caso, excluyen la responsabilidad criminal del acusado. En otras palabras, permiten que un acto típico y antijurídico no sea punible, al considerar que el autor actuó en condiciones que justifican o excusan su conducta.

¿Qué son las causas eximentes de responsabilidad penal?

Estas causas pueden ser de dos tipos:

  • Causas de justificación: cuando el acto no es antijurídico (por ejemplo, en legítima defensa).
  • Causas de inculpabilidad o inexigibilidad: cuando el sujeto, aunque actúa de forma típica y antijurídica, no puede ser considerado culpable por razones psicológicas, legales o sociales (por ejemplo, miedo insuperable o anomalía psíquica).

El Código Penal español regula las causas eximentes en el artículo 20, estableciendo una lista cerrada de circunstancias que pueden eliminar la responsabilidad penal total. Cuando no concurren plenamente, pueden actuar como atenuantes analógicas, reduciendo la pena.

¿Cuáles son las causas eximentes en el Código Penal?

A continuación, se explican las siete causas eximentes recogidas en el artículo 20 del Código Penal español, conforme a su interpretación por la jurisprudencia más consolidada:

1.-Anomalía o alteración psíquica grave.

2.- Intoxicación plena o síndrome de abstinencia.

3.- Alteraciones graves de la percepción desde la infancia.

4.- Legítima defensa.

5.- Estado de necesidad.

6.- Miedo insuperable.

7.- Cumplimiento de un deber o ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo.

 También existen otras circustancias que agravan la pena o que la disminuyen. Podrás encontrar nuestro artículo de circunstancias agravantes de responsabilidad penal pulsando aquí o de circunstancias atenuantes de responsabilidad penal pulsando aquí.

 

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Hombre de mediana edad, visiblemente ebrio, arrodillado junto a un coche en plena calle durante la noche. Sostiene una botella vacía con una mano mientras intenta abrir la puerta del vehículo con la otra. En el suelo hay una llave rota, restos de cristal y un periódico. Su expresión mezcla confusión, ansiedad y nerviosismo, en un entorno oscuro iluminado por farolas. Actuando bajo la eximente de intoxicación etílica

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Trastornos o estados mentales

Alteración psíquica (art. 20.1 CP)

¿Cuándo se aplica la eximente por alteración psíquica?

Se aplica cuando el autor del delito padece una anomalía o trastorno mental grave que le impide comprender que lo que hace es ilegal, o actuar conforme a esa comprensión. Es decir, no tiene capacidad real para distinguir entre lo correcto y lo incorrecto en ese momento.

¿Qué enfermedades mentales pueden dar lugar a esta eximente?

La jurisprudencia ha reconocido, entre otras:

  • Esquizofrenia paranoide o desorganizada
  • Trastornos psicóticos agudos
  • Demencias
  • Trastornos delirantes
  • Estados confusionales graves

¿Cuáles son los requisitos que exige el Tribunal Supremo?

  1. Existencia de un trastorno mental clínicamente relevante.
  2. Relación directa con el momento del delito.
  3. Prueba pericial psiquiátrica o médica fiable.
  4. Compatibilidad del comportamiento con el trastorno alegado.

¿Qué consecuencias tiene si se aplica esta eximente?

Si se acredita plenamente, se dicta sentencia absolutoria. No obstante, si existe riesgo de reiteración delictiva, el juez puede imponer una medida de seguridad (como internamiento en centro psiquiátrico).

Cuando el trastorno solo reduce parcialmente la capacidad mental, se aplica como eximente incompleta, lo que reduce la pena.

Intoxicación plena (art. 20.2 CP)

¿Qué es la intoxicación plena en Derecho Penal?

Es la pérdida completa de las facultades mentales por consumo de alcohol, drogas o sustancias similares. Para que sea eximente, esa intoxicación no debe haber sido voluntaria ni buscada con la intención de delinquir.

¿Cuándo puede operar esta eximente?

Casos típicos:

  • Alguien es drogado  sin saberlo (por ejemplo, le vierten algo en la bebida).
  • La persona consume algo pensando que no tiene efectos psicoactivos.
  • Reacciones adversas imprevisibles a medicamentos.

¿Qué valora el juez para aplicarla?

  1. Grado de afectación: debe haber pérdida total de control.
  2. Voluntariedad: si el consumo fue intencionado, no se aplica.
  3. Prueba médica o pericial sobre la intoxicación.

¿Se aplica la eximente si el consumo fue voluntario?

La intoxicación voluntaria no justifica el delito. Sin embargo, si hay una pérdida de control no previsible, puede aplicarse como eximente incompleta o atenuante analógica.

Alteraciones en la percepción desde la infancia (art. 20.3 CP)

¿Qué significa tener alteraciones graves de la percepción?

Son situaciones en las que la persona, desde su nacimiento o desde la infancia, sufre una discapacidad sensorial o intelectual que le impide tener una conciencia adecuada de la realidad.

Tipos de discapacidades que se entienden como alteración de grave de la consciencia

  • Sordera congénita profunda
  • Ceguera con impacto cognitivo
  • Discapacidad intelectual severa desde la infancia

¿Cómo se valora esta eximente?

El juez analizará:

  • Si la alteración existe desde la infancia o nacimiento.
  • Si afecta gravemente a la percepción de la realidad.
  • Si impide comprender lo que se hace.

¿Cuáles son las consecuencias de su aplicación?

Si se prueba la alteración y su efecto sobre el hecho delictivo, se dicta absolución. También se puede imponer una medida de seguridad si existe riesgo para terceros.

Causas de justificación

Legítima defensa (art. 20.4 CP)

¿Qué es la legítima defensa?

Es una causa que justifica la conducta del acusado. Se aplica cuando alguien actúa para defenderse de una agresión ilegítima, ya sea propia o ajena.

Requisitos que se deben cumplir para que se aplique la legítima defensa

  1. Agresión ilegítima.
  2. Necesidad racional del medio usado para defenderse.
  3. Falta de provocación suficiente.

¿Qué se considera una agresión ilegítima?

  • Un ataque físico real e inmediato.
  • Entrada no autorizada en domicilio.
  • Amenazas que suponen un peligro actual.

¿Y si la defensa fue desproporcionada?

Se aplicará como eximente incompleta, lo que reduce la pena pero no elimina la responsabilidad penal por completo.

Estado de necesidad (art. 20.5 CP)

¿Qué es el estado de necesidad en Derecho Penal?

Es una causa que justifica que se cometa un delito para evitar un mal mayor, propio o ajeno, cuando no hay otra forma legal de evitarlo.

Condiciones exigidas por la ley para aplicar la eximente de estado de necesidad

  1. El mal causado debe ser menor que el evitado.
  2. El autor no debe haber provocado intencionadamente esa situación.
  3. No debe tener obligación de soportar el mal por su cargo o función.

¿Cuándo se aplica esta eximente?

  • Romper una puerta para rescatar a un niño atrapado.
  • Conducir sin carné para llevar a alguien grave al hospital.

¿Qué límites impone la jurisprudencia?

No se aplica en delitos como el tráfico de drogas por pobreza, ya que el mal causado (difusión de sustancias peligrosas) se considera más grave que el que se intenta evitar.

Miedo insuperable (art. 20.6 CP)

¿Qué es el miedo insuperable?

Es el que anula la voluntad de actuar libremente, debido a una amenaza real, grave e inminente que el autor no puede resistir.

Requisitos del miedo insuperable

  • Que el miedo esté basado en una amenaza real.
  • Que sea tan intenso que paralice la voluntad.
  • Que el miedo sea el único motivo de la conducta.

¿Qué ejemplos hay en la práctica?

  • Una víctima de trata que comete delitos bajo amenaza de muerte.
  • Una persona obligada a transportar drogas bajo coacción inmediata.

¿Cuáles son las consecuencias de actuar bajo miedo insuperable?

Si se prueba, el acusado queda exento de responsabilidad penal. Si el miedo no era totalmente paralizante, puede aplicarse como eximente incompleta o atenuante.

Cumplimiento de un deber o ejercicio legítimo de un derecho, oficio o cargo (art. 20.7 CP)

¿Qué cubre esta eximente?

Protege a quien actúa conforme a una norma legal, cumpliendo una obligación o ejerciendo un derecho, oficio o función pública.

¿Cuándo se aplica?

  • Un policía que usa la fuerza para detener a alguien.
  • Un médico que actúa de urgencia sin consentimiento para salvar una vida.
  • Un juez que dicta una orden restrictiva dentro de sus competencias.

¿Qué condiciones deben cumplirse?

  • Que la actuación esté legalmente prevista.
  • Que sea necesaria y proporcional.
  • Que no haya extralimitación.

¿Y si hay abuso de poder o exceso?

La cobertura legal desaparece. Si el sujeto se excede, la eximente puede aplicarse de forma incompleta, o incluso quedar excluida, lo que daría lugar a responsabilidad penal.

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Un agente de policía reduce físicamente a un hombre en plena vía pública, mientras varios peatones observan la escena. La imagen representa una posible actuación en cumplimiento de un deber o ejercicio legítimo de un cargo, recogido en el artículo 20.7 del Código Penal como causa eximente de responsabilidad penal.

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¿Cómo se aplica una eximente en Derecho Penal?

¿Qué exigían antes los Tribunales?

Durante muchos años, los tribunales exigían una prueba clara, directa y sin ninguna duda para aplicar una eximente. Si el juez dudaba, aunque fuera mínimamente, no se reconocía esa causa de exención. Esto dejaba fuera muchas situaciones límite, donde sí había indicios de trastorno o justificación, pero no pruebas absolutas.

 

Cambio jurisprudencial: exigencia de la operatibilidad del “in dubio pro reo”

¿Qué dice ahora la jurisprudencia?

El Tribunal Supremo ha cambiado ese criterio. Hoy, si existen dudas razonables sobre si se cumplen todos los requisitos de una eximente, el acusado debe ser absuelto. Es lo que se conoce como aplicación del principio «in dubio pro reo»: en caso de duda, se falla a favor del reo.

Este giro no significa que baste una simple sospecha. Sigue siendo necesario aportar una prueba mínima, coherente y sólida. Pero si esa prueba genera incertidumbre sobre la culpabilidad del acusado, no se puede imponer una pena.

¿Por qué este cambio es importante para los acusados?

Porque ya no hace falta demostrar la eximente con una certeza total. Basta con construir una defensa creíble, apoyada en informes periciales, testigos o datos objetivos, que siembren una duda razonable sobre la imputabilidad.

Esto es clave en delitos cometidos en estados límite: personas con trastornos mentales, víctimas que actuaron por miedo insuperable o quienes se vieron forzados por una situación de necesidad.

¿Qué principios refuerza este nuevo enfoque?

  1. Presunción de inocencia real y efectiva. No solo protege frente a la condena sin pruebas, sino también frente a la pena sin certeza sobre la culpabilidad.
  2. Garantismo penal. El Derecho Penal solo debe castigar cuando hay plena seguridad de que el acusado actuó con consciencia y voluntad.
  3. Seguridad jurídica. La absolución no depende del azar, sino de criterios claros y coherentes con los derechos fundamentales.

¿Cuál es la consecuencia práctica?

Que las eximentes penales ya no son una excepción inalcanzable. Son una herramienta legítima de defensa, siempre que se trabaje bien el caso y se aporte una narrativa técnica que haga visible la duda.

En definitiva: si el juez no tiene plena certeza sobre la capacidad del acusado para comprender o controlar sus actos, debe absolverlo. Porque en materia de culpabilidad, la duda no condena.

 

¿Cómo puede ayudarte un abogado penalista a aplicar una eximente?

Cuando una persona se enfrenta a un procedimiento penal, todo puede depender de si logra acreditar que actuó bajo una causa eximente. Pero no basta con mencionarla: hay que probarla con contundencia, con informes médicos, pruebas objetivas o testigos fiables. Y ahí es donde la intervención de un abogado defensor especializado en Derecho Penal marca la diferencia.

Un abogado con experiencia sabrá cómo plantear la estrategia de defensa adecuada, cómo orientar las pruebas, cómo discutir su validez en juicio y, sobre todo, cómo hacer visible la duda razonable ante el tribunal. Porque no se trata solo de contar la verdad, sino de saber defenderla jurídicamente.

Si te están investigando por un delito y crees que actuaste bajo una causa de justificación o en una situación límite, no esperes más. Contacta con un abogado penalista especializado en defensa. Analizaremos tu caso con rigor y te ayudaremos a demostrar que no debes ser condenado.

Soy Víctor Ávila, abogado penalista, y quiero ayudarte.

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